Historias. Historias. Cómo cambia todo cuando comenzás a pensar en personas y no en clientes. Se empieza a humanizar el trabajo y comienza a salir lo mejor. Escuchar, Dar, recibir, ayudar, entender, disentir, explicar, comprender. Cada cliente es una persona con una historia y cada historia una emoción, un sentimiento, una motivación, un deseo, una necesidad. La perspectiva cambia y todo se vuelve diferente. Empatía en estado puro. Y lo dice un arquitecto que respira y ve arquitectura en todos lados. Pero, que no es la arquitectura sino espacios para vivir. Para vivir las personas. 

0 Shares:
You May Also Like
Leer más
La luz natural es uno de los atributos inherentes a la vivienda más buscados y uno de los…
Leer más
Quien lee el título de esta nota puede hacer una interpretación de falso sentido común: «Y claro, si…
Leer más
¿Cuantas veces lo pensaste y no te animaste? Son preguntas naturales para alguien que no está en tema:…
Leer más
Vivir más de 80 días encerrados en nuestra casa sin poder asomar la nariz por la puerta es…
Leer más
Bastante hemos hablado de la pandemia y los efectos que ha generado en la relación de la gente…
Leer más
Los largos meses de cuarentena han generado una mirada diferente de los propietarios con respecto a sus viviendas…